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CONCENTRÉMONOS EN LA TAREA DE SACAR AL PAÍS ADELANTE

Basta de sandeces sobre el gobierno entrante de los Estados Unidos, puestas en las redes sociales por seudoperiodistas que poco o nada conocen de este país. Aquí se dio un proceso político que concluyó con la elección de un presidente. Es cierto, no será popular pero es el presidente, elegido dentro del marco de la constitución y la ley, y en contra de las maquinarias políticas, los grandes medios de comunicación y hasta el establishment de su propio partido. Si alguna elección presidencial ha sido eminentemente popular ha sido ésta. Fue la gente común y corriente la que eligió a Trump, tanto que esos votantes ni siquiera fueron tenidos en cuenta por las encuestas. No fueron las cadenas de televisión, ni los grandes periódicos, ni Wall Street, ni los conglomerados económicos. Por el contrario: contra todos ellos se enfrentó Trump y a todos los derrotó, incluyendo a 16 pesos pesados de su propio partido. Qué mucha gente no lo quiere? Pues están en todo su derecho, pero ese no es argumento para desconocer que Trump es el presidente legítimo de este país. Bien harían sus contradictores políticos si entendieran que las elecciones ya pasaron y ellos las perdieron. Que apostarle al desastre del gobierno es apostarle al fracaso del país y eso, sus partidarios no se los perdonarán jamás. A lo largo de su historia, esta nación ha sido ejemplarmente civilizada en materia política. Nunca antes un partido había promovido una campaña tan vergonzosa con el fin de sabotear al ganador de unas elecciones. Demos este episodio por superado y concentrémonos en la tarea de sacar al país adelante, que bien lo necesita. Y los medios de comunicación deben también poner fin a eso de andar tirando la piedra y escondiendo la mano. Si tienen información confirmada, que la divulguen. Pero basta ya de seguir esparciendo chismes y rumores, sin analizar la credibilidad de su origen. Esa pésima costumbre de atribuir la información a fuentes gaseosas, no es periodismo. Parece más bien terrorismo mediático.

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